El 25 de octubre de 2009 se celebran las elecciones nacionales en Uruguay.

Ese día, además de elegir presidente y de derogar o no la Ley de Caducidad, se plebiscitará la Ley del Voto Epistolar que, de aprobarse, permitirá el sufragio de los uruguayos residentes en el exterior para las elecciones de 2014.

Es una decisión difícil. Lo emocional se mezcla con las interpretaciones jurídicas y con los intereses políticos.

Hay muchas opiniones en la vuelta. Según Luis Alberto Lacalle, opositor al voto epistolar, "no debe ni puede votar quien vive fuera de Uruguay, porque no disfruta ni padece los resultados del voto. Además, como dice la Constitución, la República Oriental del Uruguay es el conjunto de los habitantes de la República, los que estamos acá".

Es un argumento discutible. Lindo para charlarlo con los uruguayos que viven fuera. Por eso me encontré con algunos y les pregunté qué piensan y cómo están. Ahí se me ocurrió hacer una urna de cartón para llevarla a cada video-entrevista, y así nació el Urna Delivery Tour: si querés opinar me pedís la urna y yo te la llevo a domicilio. Di con gente decepcionada que ya no quiere votar, gente que quiere ser parte del rumbo de su país desde donde esté, gente que aunque tenga el derecho no votará y gente que cree que no le corresponde votar porque no vive en Uruguay. Todos con sus argumentos e incluso canciones.

Pero también hubo quien me preguntó: "¿bo…y qué pasa con los uruguayos que viven en Australia, en las Islas Feroe o en Vladivostok?". Por eso hicimos esta página: www.alpabellonhayquequererlo.com, donde además de poder ver las entrevistas y opinar, todo uruguayo que viva fuera y quiera votar simbólicamente podrá hacerlo, entendiendo que sólo será un ejercicio responsable de soberanía virtual y espiritual.

Y a ver qué pasa.

Entrá